martes, 19 de mayo de 2015

1.6 INTEGRACIÓN DE SABERES

El siglo XVII está marcado por la decadencia y la crisis económica. Durante este periodo, España pierde su hegemonía en Europa. Crecen las miserias y las derrotas en el extranjero dan al traste con buena parte del imperio. Sin embargo, en el plano literario, y en lo artístico en general, se trata de una época de esplendor, hasta el punto de considerarse el segundo Siglo de Oro de nuestras letras. Pero el arte barroco tendrá en Europa reflejo en todas las artes: pintura, escultura, arquitectura y, por supuesto, en literatura.

Las características fundamentales de la literatura barroca española son la progresiva complejidad en los recursos formales y una temática centrada en la preocupación por el paso del tiempo y la pérdida de confianza en los ideales neoplatónicos del Renacimiento. Asimismo, es de destacar una variedad y diversidad en los asuntos tratados, la atención al detalle y el afán de atraer a un público amplio, de lo que es ejemplo el auge de la comedia nueva lopesca. De la preocupación sensual dominante en el siglo XVI se pasa a un énfasis en los valores morales y lo didáctico, donde confluyen dos corrientes: el neoestoicismo y el neoepicureísmoEl Criticón de Gracián supone un punto de llegada en la reflexión barroca sobre el hombre y el mundo, la conciencia del desengaño, un pesimismo vital (pero no exento de esperanza) y una crisis de valores general.

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